
Me enamoré del dibujo (de este en concreto) de los hermanos Hernández en un artículo retrospectivo en un desaparecida revista de cómics. Ni idea tenía entonces que Love and Rockets fuera una de las obras cumbres del medio.
Con esta viñeta clavada en la mente, y con una chincheta en la pared de la habitación que compartía con mi abuelo, no dudé en comprarme Río Veneno (de Beto) y Locas (de Jaime) cuando años más tarde los vi en la sección de cómic independiente de la tienda que fuera.
Por más que me gustaron, no terminé ninguna de las dos. Disfruté cada dibujo y todo eso, pero no tuve la paciencia de ver como acababa. Hasta ayer. Ayer me compré el primer volumen de Locas, que es justo como a mi me gusta, con ciento y pico páginas, en blanco y negro y formato para llevar.
Influencia #25: love and rockets
3 comments:
yo aun tengo precintado sfu. menos mal que tiene toda la pinta de envejecer bien.... 3 loterias juego esta semana.
lo bueno es que hay lo tenéis para cuando queráis...
necesitáis pillaros una gripe de esas de dos semanas en cama, una medio muertos y la otra viendo la tele y bebiendo zumos!
en hawaii deben preparar unos zumos cojonudos y en la playa ponen una tv gigante, que veo yo un dia si y otro tb
Post a Comment