
Las pegatinas, que es a lo que iba, del increíble Hulk, de Daredevil y Mr. Fantástico (¿se puede tener un poder más chorra?) son de esas plastificadas, como con relleno, que se llevaban cuando muchos ni habíais nacido. Si hacemos caso de la fecha, son del 1981, año en el que se pararon los relojes en la tienda de frutos secos (sic) de la calle Alcántara donde las venden por 1.50€. Uno de mis sitios favoritos de Madrid, desde ya.
4 comments:
Me acuerdo, me acuerdo de esas pegatinas. Claro que todavía recuerdo cuando coleccionábamos cromos y jugábamos con ellos, y de las canicas, y de unos monstruitos como de goma que se pegaban por las paredes y de la moda del yo-yo... Todo duraba una temporada, aix, éramos unos inconstantes, como ahora. ;p
¿Y aquella de ponerse un chinito de la suerte en el reloj? Barata resultaba
y la de una cosa pegajosa y asquerosa que era como un pulpo y se pegaba en las paredes? lo que han tragado los padres por culpa de no estar inventada la playsteision!
jajajaja, el chinito de la suerte, casi lo había olvidado y eso que tenía unos cuantos. Eso, eso del pulpo decía yo. A mí me compró uno mi abuelo al salir del cole. Qué tiempos aquellos.
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